Por Daniel García Marcó - DPA

Basta que Carlos Tevez salga a la cancha para que la hinchada argentina brame. Luego, una carrera por una pelota imposible de alcanzar refrenda el ascendente del "jugador del pueblo", el símbolo del fútbol de potrero que a veces en la albiceleste gusta más que otros estilos.

Que el delantero de Manchester City fallara el penal hace que el trago sea (aún) más amargo para la hinchada.

Que errara el "Apache" es además un símbolo de la atribulada dirección de Sergio Batista. El jugador faltó al amistoso contra Brasil en noviembre y le bajaron el pulgar. El DT decidió no tener en el banco a un jugador que podría no aceptar la condición de suplente.

Además, en el juego similar a Barcelona que quería imponer el técnico, Tevez tenía poca cabida. Pero el clamor popular y una reunión promovida por el máximo goleador de la Premier convencieron a "Checho". De no jugar pasó a ser titular en la Copa América, con mal resultado personal, jugando por el sector izquierdo y colectivo. Batista lo sacó del equipo, pero ante el empate 1-1 del sábado, la necesidad y otra vez los cánticos del pueblo... Carlitos entró a la cancha, pateó el penal y falló.

Tevez es venerado por sus frases populares, por su origen y su historia de superación personal. "Si no fuera por el fútbol, estaría muerto, en cana o tirado en la calle drogado", dijo en una revista de cultura villera en la que apareció en portada con el pañuelo blanco, distintivo de la reivindicación de las Madres de la Plaza de Mayo.

Tevez nació y creció en Fuerte Apache, un vecindario humilde considerado como uno de los más peligrosos de la provincia de Buenos Aires. Allí es el héroe, ya que invierte en el desarrollo del barrio a través de una fundación. El grupo Pibes Chorros le dedicó una cumbia-villera a un jugador espontáneo, luchador dentro y fuera de la cancha.

El "Kun" Agüero lo corrige porque su inglés, pese a jugar en Inglaterra, es deficiente y pronuncia como suena en castellano la palabra "facebook". Y hasta Messi, que ya tuvo que desmentir que tenga mala relación con el "Apache", le hace bromas.

Tevez está orgulloso de su cicatriz y de las quemaduras provocadas cuando de niño le cayó encima agua hirviendo. No le han impedido cautivar a bellas mujeres. Ahora, ha reconquistado a su esposa. Quiere estar cerca de ella y de sus hijas y por eso ya anunció que dejará Manchester. Hoy, tras su error en el penal, quizás sea un poco menos ídolo, pero no le afectará. Al fin y al cabo, él no construyó su leyenda tanto con lo que pasó dentro de la cancha como con lo que es fuera.